Saturday, November 25, 2006

El Régimen (malES. CRI. TOpo. lítico)

La tarde se tornaba cálida con el sol de invierno frente al local, la brisa de diciembre nos refrescó al ambiente.

¿Nos tomamos otra? Por supuesto…

Dentro del local nos encontramos para debatir las incompetencias de la vida, los stalinismos del presente que nunca fueron pasado y las formas de arreglar lo que dios dejó olvidado antes des morir.

El zarpe, ¿te parece?

Fuera del local nos despedimos, contentos y esperanzados de que ya habíamos resuelto la vida, arreglado al mundo.

Ahora nos iremos a dormir tranquilos, talvez sacaremos un libro del estante, encenderemos un cigarro, sorberemos un café, quizás hagamos el amor (que no es poca cosa) o escucharemos las noticias de la noche. Pero estaremos tranquilos porque ya arreglamos los problemas del mundo, aunque las soluciones se queden en el local.

Es posible que llamemos a los camaradas del grupo amigo…

Aló, Fran, ¿como estás?

Bien Carlos, ¿y vos?

Aquí sobreviviendo, ¿cómo andan tus chicos?

Algunos medio indisciplinados como siempre, otros acatan muy bien las órdenes. ¿Y los tuyos?

Preparándose, ahí…

¿Preparándose? ¿Para que?

Ah, ¿no lo sabés? Dicen que vieron al Régimen con una pata quebrada.

Ah sí, ya lo sabemos… dicen que lo han visto muy desgastado, pero además dicen que sus súbditos le compraron unas muletas, ¿vos creés que se caiga?

No sé, espero que sí. Puede ser la oportunidad que hemos esperado, prepará a tus chicos por cualquier cosa.

Tranquilo, ya los estoy preparando. Esperamos que caiga.

Así hemos cumplido por hoy la misión histórica de coordinar la caída del Régimen, sólo nos queda esperar…

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El Régimen que no gozaba de buena salud, se sentía peor desde que se quebró. Por suerte para él ninguno de sus enemigos le metieron una patada… Uff, de la que se había salvado. Luego de unos meses de sentirse como lagartija en crisol, tuvo la fuerza de tirar las muletas y salir corriendo, ya no era tan peligroso que se cayera.

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Mientras tanto a nosotros, con esa carrera que pegaba el Régimen, se nos escapaba la oportunidad histórica de verlo caer. Lástima, nos reunimos de nuevo en el local del bar frente a la universidad para debatir cómo se nos escapó la caída. Los demás sacerdotes me confesaron.


C. Del Valle

6 comments:

ezquerro said...

wow....está muy bueno este texto, me gustó la temática, con amago de caída incluida...felicitaciones

C. Del Valle said...

gracias, es triste pero a veces pasa eso de esperar que las cosas caigan por su propio peso.
saludos,
c. del valle

mbb said...

bueno el escrito, muy interesante, me deja mucho que pensar, al no conocer al regimen en cuestion, como anda usted amigo carlos?... espero que bien, un abrazo nos vemos...

Dr. CroW said...

Muy bueno el texto. Hacía mucho que no pasaba por acá. Te dejo un saludo.

Literófilo said...

Vaya que mortales, de verdad muy buenos, te espero en mi blog ahora que publico un intentod e novela, espero que te guste.

ryo sakazaki said...

y que pasò aqui??? despues de un gran ultimo cuento, nada màs????