Thursday, August 31, 2006

Relato corto desde una tumba: La No-Muerte y un Funeral

Disculpen la tardanza, pero en la funeraria me querían cobrar por el uso del nicho que ya desocupé, arreglar esa situación me demandó mucho tiempo. Todavía tengo tierra en las mangas de la camisa y algunos gusanos en los zapatos. Pero en fin, les traigo un relato, disculpen si no llena las expectativas...
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Como duele podrirme. Es dificil estar aquí abajo, aquí en lo oscuro, aquí en lo húmedo. no siento las manos, no las veo, no las puedo mover. Los gusanos pronto acabarán su trabajo y no quedará más que mi memoria y mi noción de existir, aunque sea aquí encerrado. ¿todavía tendré manos que mover o sólo las imagino, las recuerdo?

Es difícil tener que podrirme, pero soy materia que se descompone, soy polvo -dijeron en la misa- y al polvo debo volver. ¿Volver al polvo? Siempre estuve sentado en el. De hecho, siempre estuve mordiéndolo, siempre lo modí y aún así nunca sació mi hambre.

Es muy doloroso podrirme, descomponerme en la oscuridad. No tengo nada que hacer. Ni siquiera puedo irme a caminar en las noches, mirar por las ventanas a oscuras, sentarme en los parques a mirar a los indiferentes, no puedo ni siquiera fumar, no hay nadie a quien mirar en silencio, no están los viejos amigos para hablar de todo menos de mí. No hay nada que hacer en este cajón oscuro. Lo único que me dejaron para entretenerme son los desechos de la memoria, de mi memoria, los recuerdos que no quise dejar allá arriba. Pero no los quiero usar, por algo no los dejé con la otra parte de mí que vive en la superficie. ¿Muerto? No, enterrado. ¿Es posible morir?...

Enterrado y sin posibilidad de salir. Lo último que recuerdo es el sonido de la tierra sobre la caja. Un sonido cada vez más lejano, un sonido más ligero pero un mayor peso en mi pecho. Es extraño, pero creo que nadie me vino a despedir. Nadie lloró, nadie festejó. Bueno, creo que sí hubo un festejo pero no me avisaron. Es terrible no poder salir. Preferirìa ser como los que deambulan por las noches, frustrados de que nadie los vea, frustrados de no poder abrazar, besar, acariciar; frustrados por no tener cuerpo. Pero por lo menos pueden caminar por las noches, pueden perderse mirando la luna, pueden visitar a quién quieren para frustrarse más por su incapacidad de tocar. Me gustaría visitarte, pero no puedo salir.

¿Me recordarás? ¿Dejé alguna marca en tu vida? ¿Recordás algo de mí? No puedo salir y pronto las imagenes se disolverán en el olvido. Yo no quiero recordarte, pero lo hago. No puedo hacer nada más aquí abajo.

Definitivamente, podrirme sin morir duele...
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C. Del Valle

3 comments:

Dr. CroW said...

Interesante texto.
Me hizo recordar algo que hacía mucho no leía, te dejo el link http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/poe/entierro.htm

mbb said...

concuerdo con el dr. crow, muy interesante el cuento, como todas tus creaciones... un abrazo.

Camii said...

ESTa muy bueno el texto.. curioso y bastante cruel :-o
saludoos!