Wednesday, July 19, 2006

Sobre aves negras y velas, parte 2 y final (un cuento absurdo pero cierto)

El ave extrañada entró en mi habitación, silenciosa, perdida en las velas.

-Todavía no entiendo que hacés aquí.

No dijo nada, sólo me miró y finalmente suspiró. Pasaron varios minutos de silencio, mientras su mirada continuaba perdida en las sombras.

-Sólo vine a visitarte, a hacerte compañía.
-No entiendo. Sólo llegás y decís que venís a acompañar mi soledad. No entiendo.
-Debo confesarlo, estoy cansada de caminar tanto, de volar sin rumbo. Necesitaba aterrizar.
-¿Y por qué aquí?
-(suspiró) Tambien he de confesarlo, hace días qeu te vengo viendo a través de la ventana y quería pasar...

Yo no lo quería admitir de inmediato, pero desde hace días también me había percatado de su presencia frente mi ventana. Su silueta de ave negra y callada. Finalmente lo admití, yo también quería que entrara a acompañar mi alma en pena que vaga por el interior de esta habitación, de este apartamento vacío.

-Está bien- le dije- quedáte un rato más en este sitio, podés descansar aquí y me hacés compañía.

Se posó frente a mí. Yo pasaba las horas perdido en su sombra que se proyectaba gigante sobre mi pared y el ave se perdía en los reflejos de la luna a través de la ventana.

-Voy por un vaso de agua.

No respondió. Me miró por un instante y finalmente esquivó la vista. Tres minutos de silencio, finalmente me dijo:

-No podés ir.
-¿Por qué?
-Escuchá.

Guardé silencio y no alcancé a escuchar nada. Le pregunté de nuevo que porqué no puedo ir por agua si tengo sed.

-Escuchá, te lo advierto. Debo hacer otra confesión. También vine para advertirte de esto, creo que vós lo sabés pero no hacés caso. Oí con más cuidado, no podés salir de aquí, detrás de esa puerta ya no podés salir...

Era cierto, yo lo sabía. Sin embargo no quería entender. No es posible que ahora que me siento acompañado en medio de esta nostalgia no pueda salir de esta habitación, ellos ya han tomado todo el apartamento. Desde hace días (creo que desde que el cuervo inició a llegar a mi ventana) los he escuchado dar vueltas por el aparta, aún así yo trataba de ignorar esos ruidos, de no pensar siquiera en ceder una parte del apartamento. Finamente los ruidos se volvieron más intensos y ya no podía evitar ponerle atención, cuando las cosas se pusieron violentas preferí abandonar de a pocos esas habitaciones...

De nuevo traté de confirmar los ruidos y era cierto, ahora estaban justamente detrás de mi puerta.
-Tenés razón, ya no puedo salir.
-¿Ves? traté de advertirtelo pero es muy tarde...

Dejamos pasar las horas que se arrastraban silenciosas, sólo nos dsitría de cuando en cuando las variaciones de la luz ambarina.

-Creo que están forzando la puerta...
-¿Estás segura?
-Sí la están forzando, debemos salir de aquí.
-¿Pero cómo? No es posible, no nos pueden hacer esto...
-Pero lo están haciendo, debemos salir de aquí ahora!!! Abrí la ventana, ya.

El ave negra revoloteó por tada la habitación gritando que quería salir, que abriera la ventana, que por mi integridad también debía huir de ahí...
Desesperado le abrí la ventana y escapó con la velocidad que sus alas le permitieron mientras que a mí me invadía el temor de que se fuera y de que ellos entraran y yo estuviera aquí solo.
En medio de esa confusión me pareció ver que la puerta finalmente cedió, por más maciza que yo la creía y confundido, desesperado por el miedo y solo, me lanzé por la ventana de mi cuarto (ahora también invadido) ubicado en el sexto piso del edificio de apartamentos.

4 comments:

LAbarta said...

Esta bueno, pero sos un COPIÓN.
Igual no te culpo Casa Tomada es lo que una chic rosa de esas postmodernas llamaría: Hit de Siempre o Timeless Hit

C. Del Valle said...

Es casi un plagio, lo admito. Leéte el próximo (Bella Stronza) y no creo que pensés que me lo robé de algún lugar, porque son historias "inéditas".
Saludos,
C D V

mbb said...

es verdad concuerdo en parte con conqueno, es parecido al cuento de cortazar, pero reconosco tambien que tiene un toque que lo diferencia casi completamente, me gusto bastante...

Eva said...

loco! Tambien reconoci la vara pero es mas tuyo que de nadie...
Se aprende de maestros no.